La Clásica de Anapoima vivió una exigente segunda jornada para las categorías élite y sub-23, que enfrentaron un circuito urbano de nueve vueltas antes de iniciar el decisivo ascenso hacia Mondoño La Cabra, con una llegada final de 2.000 metros marcada por la intensa neblina. La etapa comenzó bajo una temperatura sofocante de 31 grados, que aumentó la exigencia de una jornada que puso a prueba la resistencia de los corredores.
Los élite y sub-23 recorrieron un total de 124,5 kilómetros, mientras que la categoría juvenil disputó una fracción de 50 kilómetros. Desde los primeros compases de la etapa, se presentaron múltiples intentos de fuga, con protagonismo del equipo GW Erco SPORTFITNESS, que trabajó constantemente para proteger a sus corredores mejor ubicados en la clasificación general. Varios equipos lanzaron ataques con la intención de fragmentar el pelotón y endurecer la competencia.
A falta de 15 kilómetros para la meta, se consolidó una fuga de seis corredores que, con el paso de los kilómetros, se fue reduciendo. Finalmente, Santiago Garzón llegó en compañía de Duván Yesid Urián, del Team Sistecrédito, quienes disputaron el embalaje final. Garzón, tras un gran esfuerzo, cruzó la meta en la segunda posición, quedando a solo 16 segundos del líder en la clasificación general. Con este resultado, el corredor mantiene intactas sus aspiraciones al título, que se definirá en la contrarreloj individual del día de mañana.
En la categoría juvenil, el grupo llegó fraccionado con diferencias mínimas. Daniel Robayo fue el mejor ubicado al finalizar quinto en la etapa, resultado que lo deja tercero en la clasificación general y con claras opciones de luchar por el podio final.
El trabajo colectivo fue determinante durante la jornada. En la categoría élite, Santiago Garzón contó con el respaldo permanente de sus compañeros, especialmente de Juan Carlos López, quien lo acompañó en el ascenso final. Por su parte, Brandon Rojas cedió el liderato general, pero continúa enfocado en cerrar la competencia de la mejor manera. A pesar de las dificultades provocadas por los cambios de clima, mantiene la camiseta de líder cundinamarqués y la de la regularidad.
La Clásica de Anapoima se definirá este 10 de abril con una contrarreloj individual entre Tocaima, Apulo y Anapoima, sobre 25 kilómetros, con llegada en ascenso del 7,10% y un desnivel de 660 metros, jornada decisiva que definirá al campeón de la competencia.





